Un fin de semana por año, promediando noviembre, miles de personas pasan bajo los arcos de acceso a Viale, cruzan el quieto centro urbano y suben la loma. Sobre una callejuela que bordea el hospital tironeando la denominación de 25 de Mayo en un zigzag de cemento, el escudo de la V azulada les da la bienvenida. Muchos llegan hasta allí con conocimiento del camino; otros optan por consultar el rumbo a los lugareños; pero hay también quienes se lanzan al arribo emocionante de seguir las señales de humo. En el predio de un club de barrio, hecho a voluntad y tiempo de simpatizantes, asadores de distintas procedencias cocinan el popular plato que da nombre a la fiesta: El Asado con Cuero.
